Q&A: Sebastian Herkner

14 junio, 2021

Sebastian Herkner fundó el estudio de diseño que lleva su nombre en Fráncfort (Alemania), en 2006. Herkner diseña muebles, iluminación y objetos para marcas de reconocido prestigio internacional, como Vibia, para la que ha diseñado la colección Kontur. Su trabajo, que aúna tradición artesanal y nuevas tecnologías, le ha hecho merecedor de numerosos premios de diseño, entre los cuales varios galardones de Archiproducts y Stylepark, además de situarle entre los mejores cien diseñadores del año según Architectural Digest Alemania y Francia. Si queréis saber en qué se inspira este diseñador y cuál ha sido para él una de las lecciones de diseño más importantes hasta el momento, os invitamos a seguir leyendo.

¿Cuándo tuviste claro que querías ser diseñador?

Me encanta utilizar los cinco sentidos para descubrir y comprender el mundo que me rodea. Es un proceso muy intuitivo. Ser creativo es mi forma de conectar con el mundo y de encontrar nuevas respuestas.

¿De dónde procede tu principal inspiración en el proceso creativo?

La observación y la experiencia son las claves de la imaginación y la creatividad. Son procesos individuales, muy personales, que no pueden planificarse, pero son cruciales.

¿Cuál es la parte del proceso creativo que más disfrutas?

Tengo palpitaciones cada vez que entro en un taller y veo el primer prototipo para un cliente. Es un momento muy místico para mí, cuando la idea inicial cobra vida, cuando se ha convertido en algo tangible.

¿Cuál sería aquel rasgo de carácter para el que te gustaría tener un talento especial?

La paciencia. Cuando tengo una idea para un producto o estoy buscando un material concreto, quiero ver el resultado final cuanto antes. Me resulta muy difícil tener que esperar –en muchas ocasiones, incluso seis meses– hasta disponer de la primera muestra de una alfombra, por ejemplo, que haya diseñado.

¿En qué medida crees que la llamada «nueva normalidad» está afectando el mundo del diseño?

Todos nos hemos enfrentado al confinamiento y hemos estado mucho tiempo en casa, lo que nos ha permitido reconsiderar el significado del hogar, tanto antes como durante y después de la COVID-19. Ha cambiado lo que pedimos a nuestros hogares y lo que esperamos de ellos, como también lo ha hecho nuestra idea de libertad. Estas experiencias influyen directamente en el diseño. No solo se trata de organizar la oficina en casa, sino también de valorar y conceder una mayor importancia a la producción, al uso de materiales, a la calidad y la sostenibilidad. Veo un punto de inflexión en el comportamiento del consumidor; hay una nueva mirada sobre los productos y un interés creciente en reutilizarlos, conservarlos y compartirlos.

En cuanto podamos volver a viajar sin restricciones, ¿qué destinos recomendarías a un compañero de profesión o a un estudiante de diseño o arquitectura?

No se trata de la distancia a la que viajemos. Creo que todos hemos tenido la oportunidad de estar en contacto de una forma más significativa con nuestros barrios y de descubrir lugares muy hermosos que tenemos muy cerca. Para encontrar inspiración y satisfacción no necesitamos viajar alrededor del mundo.

¿Algo que nunca falta en tu nevera?

Cubitos de hielo para tomar una copa por la noche.

¿Tu momento favorito del día?

Cada segundo. Cada día es diferente y nos propone nuevos retos.

¿Qué lecciones de diseño o de vida importantes has aprendido hasta la actualidad?

Considero imprescindible subrayar la importancia de la artesanía. Los artesanos son los verdaderos protagonistas del mundo del diseño; son ellos quienes hacen bello un producto y quienes le dan alma. Para mí, es un enorme privilegio colaborar con profesionales tan maravillosos, mujeres y hombres que, desde países tan alejados como Colombia y Taiwán, dan vida a proyectos de diseño tan apasionantes.